Len’s Island combina construcción, supervivencia y combate en una experiencia accesible, ideal para quienes tienen poco tiempo para jugar.
Quienes me conocen desde hace tiempo saben que tengo cierta predilección por los videojuegos donde puedo construir con total libertad. Sin embargo, a lo largo de los años, y con tantos juegos del género lanzados, me volví mucho más selectivo a la hora de elegirlos. La realidad es que en los últimos años solo Minecraft y Space Engineers (1 y 2) lograron quedarse para contar el cuento. Eso fue hasta que me topé con Len’s Island, y creo que un nuevo favorito se unió a la familia.
Len’s Island es un juego de construcción, supervivencia y combate desarrollado por el estudio australiano Flow Studio, liderado por Julian Ball. Se lanzó en acceso anticipado en 2021, pero no llegó a su versión 1.0 hasta el pasado 19 de junio de este año. El título fue publicado por Fireshine Games, responsables también de dar soporte a títulos como Core Keeper y Shadows of Doubt.
¿Pero de qué va Len’s Island? Después de que se descubra una poderosa energía olvidada, se desata una nueva fiebre del oro. Encarnamos a Len, quien llega completamente descalzo y sin recuerdos a una isla desconocida que, por la noche, se llena de criaturas oscuras llamadas Voidlings. De ahí en adelante, se lo dejo a ustedes para descubrirlo.
Creo que una buena forma de resumir Len’s Island es compararlo con Valheim. Y aunque las comparaciones son odiosas, el juego de Flow Studio comparte varios elementos: su perspectiva isométrica, el enfoque en la construcción y el progreso de los jugadores lo acercan bastante al título de Iron Gate Studio (que también se lanzó en acceso anticipado en 2021).
Sin embargo, Len’s Island resulta más accesible, fresco y con mejoras de calidad de vida que lo elevan rápidamente. Una de sus características más interesantes es que para actualizar las construcciones no es necesario derribar la estructura para pasar de madera a piedra: basta con acercarse con los materiales necesarios y hacer clic en el ícono correspondiente. En segundos, la pared de madera se convierte en piedra, más resistente y con diseños atractivos.
Nuestra experiencia durante la reseña fue la de un título accesible y ágil. Requiere farmear recursos para construir y avanzar en el árbol de tecnologías, pero sin castigar al jugador con horas interminables. La gracia de estos juegos es recolectar materiales y dar rienda suelta a las ideas más alocadas, pero con la edad y las responsabilidades, el tiempo es un recurso limitado.
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Len’s Island parece entenderlo y actúa en consecuencia: obtener recursos es rápido, y el avance se siente constante. Algunos materiales son más difíciles de conseguir, pero en general la regeneración es bastante veloz. Las piedras reaparecen en poco tiempo y los tocones de árboles pueden ser regados para crecer rápidamente.
En pocas horas podemos tener una base establecida y funcional, equipada para progresar en la historia. El tutorial inicial está bien estructurado: guía sin imponer, dejando espacio para que el jugador descubra por sí mismo elementos como el crecimiento de los negocios locales o la incorporación de nuevas tiendas, incluida una “muy necesaria mesa de Blackjack”.
Al igual que en Valheim, Len’s Island transcurre en un mar repleto de otras islas, con tesoros y mazmorras por explorar. El juego incorpora un sistema de runas con un lenguaje que debemos aprender gradualmente, recordando a Returnal, donde cada monolito revelaba fragmentos de un idioma alienígena.
El único aspecto tedioso al inicio es el asedio semanal: una vez por semana debemos volver a la base y defenderla durante toda la noche, en un sistema que recuerda a la “luna roja” de The Legend of Zelda: BOTW y TOTK. La diferencia es que en vez de revivir enemigos, estos son atraídos hacia nuestra base. Más adelante se pueden construir defensas automáticas, pero si el evento nos sorprende en plena expedición, puede ser problemático.
En general, Len’s Island fue una grata sorpresa: es divertido, ofrece gran variedad de estructuras y detalles de construcción, y su sistema de actualización es muy práctico. Como punto negativo, para ser una versión fuera de Early Access, aún presenta problemas menores en la extracción de recursos, donde el personaje no siempre se posiciona correctamente.
Por lo demás, es un juego muy recomendable para quienes no cuentan con mucho tiempo para jugar: los recursos se renuevan rápido, las construcciones requieren pocos materiales y el avance es posible en sesiones cortas. Incluso la supervivencia es menos agresiva que en otros juegos del género, algo que se agradece.
Len’s Island se lanzó oficialmente el 19 de junio, tras más de 4 años en acceso anticipado, y está disponible en Steam por U$S 14.99 en su versión base, o U$S 18.99 con contenido descargable.




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