Gears of War Reloaded: El regreso de un clásico moderno

El icónico shooter de Xbox 360 que moldeó un género vuelve con una versión renovada increíble, todo su contenido original y desembarca en PlayStation.




Hay juegos que nos marcan de una manera muy especial, títulos que podemos recordar el lugar dónde estábamos y qué estábamos haciendo cuando los jugamos por primera vez. Gears of War es uno de esos casos. Hamburguesas a la parrilla, unas cervezas y videojuegos coronaron una noche de un verano caluroso qué en mi caso se convirtió en la primera vez que entré en contacto con Gears of War y me encantó instantáneamente. Demás está decir que así cómo terminé el primero vino el segundo y para cuando se lanzó Gears of War 3 estaba enamorado por completo de la saga de Marcus Fenix y compañía.  

Con ese tono sepia característico de toda una generación, Gears of War es uno de los caballos de batalla de todas las consolas de Microsoft de la 360 en adelante. Uno de esos juegos que saltan primero en la memoria cuando pensamos en las, ya casi extintas, exclusivas que asociaban un título a una marca de forma inequívoca. Algo curioso sí tenemos en cuenta que hoy es uno de los juegos que empieza a tirar a patadas, cómo si fuera el “Tren Cole”, las paredes de la exclusividad al llegar también a PlayStation 5. Gracias a la gente de Xbox Argentina jugamos Gears of War: Reloaded y sí me siguen por estas líneas les voy a contar todo sobre esta remasterización que se siente más bien cómo una remake y cómo una edición definitiva, todo al mismo tiempo. 




El título se lanzó originalmente para la consola Xbox 360 en el año 2006 y fue toda una revolución. Gears of War fue desarrollado originalmente por Epic Games y llegó pisando fuerte un 7 de noviembre. Su tono ultraviolento y adulto, lleno de sangre y monstruosidades, caracterizado por un color monótono, que cómo dije fue característico de toda una generación, presentó un juego sin precedentes con un tono muy diferente a lo que al día de hoy asociamos con Epic Games. Un título muy distinto que le dio un nivel táctico a los shooters en tercera persona y llegó para quedarse. 



¿Qué es Gears of War? Para los más jóvenes que quizás empuñaron un Lancer cuando los nombres Marcus Fenix y Dominic Santiago se convirtieron en leyendas reemplazadas por las nuevas generaciones, déjenme que les cuente. Gears of War se desarrolla en el planeta ficticio llamado Sera donde la humanidad repitió su historia constantemente y pasó de guerra en guerra. En respuesta a esto se creó la Coalition of Ordered Governments (COG), para traer estabilidad militar y política al planeta. El lore en Gears of War es extenso y vasto pero su línea de tiempo se divide en un antes y un después del Día de la Emergencia, un evento catastrófico en que las calles de Sera se abrieron de par en par dejando salir al ejército de Locust de la reina Myrrah que se abrió camino a la superficie.




La historia Gears of War comienza 14 años después del Día de la Emergencia y nos pone en la piel de Marcus Fenix, un ex miembro de los Gears que fue apresado injustamente. La humanidad está en las últimas y nuestro fiel amigo Dominique Santiago nos viene a evacuar después de que todos los reos fueran indultados…Las cosas no pintan nada bien. A lo largo de la historia vamos a intentar volver a la base desviándonos del camino por un objetivo más importante que sobrevivir, intentar mapear los túneles de los Locust para eliminarlos de una vez y por todas. Dado que la serie cuenta con 5 entregas numeradas y un spin off se imaginan cómo resultó esto.

La franquicia Gears nació después de que Epic Games dejara la serie Unreal de lado y pasara a un nuevo proyecto para consolas. Montarse sobre el éxito de Unreal parecía algo casi “irreal”, sobre todo teniendo en cuenta que el estudio quería algo que representara el cambio a consola y no se limitara a ser un shooter en la misma. Tenían la experiencia para hacer un shooter, eso les sobraba, pero necesitaban algo más que vino de la mano del interés de Lee Perry por Kill Switch  y de Cliff Bleszinski por Resident Evil 4. Esto dio nacimiento a un sistema de cobertura y a un gameplay único que moldeó una generación y sentó el precedente y la tendencia para los juegos modernos de disparo en tercera persona, algo que se extiende incluso hasta el día de hoy cómo un estándar de la industria. 
 


Gears of War fue una revolución en su momento y se mantiene increíblemente vigente a pesar de los viejos gráficos de la Xbox 360. Esto tiene que ver con el hecho de que Gears of War al igual que Resident Evil 4 contribuyó a estandarizar los shooters en tercera persona de la era de la 360 en adelante. El gameplay es simple pero efectivo y muy frenético, y da lugar para la verticalidad y una mayor profundidad de la que parece a primera vista. Las bonificaciones que ofrece por una recarga con el timing correcto, el brutal sistema cuerpo a cuerpo y las opciones tácticas que ofrecen las coberturas cimentaron los pilares sólidos de una franquicia que si ignoramos sus gráficos podría pertenecer a un lanzamiento de 2025.

A pesar de esto Gears of War siempre se sintió único en su estilo. El gameplay se juntó con una narrativa sublime y sólida, que aunque a veces cuenta con algunos agujeros de guion sabe ofrecerle al jugador el contexto que necesita para entender la historia del título y hacerlo sentir muchísimo más grande de lo que es. Los comentarios constantes de los NPC ofrecen no sólo piezas narrativas de la misión que estamos llevando a cabo sino también del pasado de Sera antes del Día de la Emergencia, y cuando narrativa y gameplay se juntan de esta manera el éxito está garantizado. Sumado a esto, es un juego altamente cinematográfico que sabe integrar de forma magistral todos estos elementos mencionados para ofrecer una película interactiva de acción y ciencia ficción que no se detiene en ningún momento.




Además, Gears of War se podía jugar completamente en cooperativo, algo que era común en varios juegos de la consola pero qué no era un estándar en la industria. Incluso hoy en día no todos los juegos implementan el cooperativo por completo en la totalidad de sus campañas. Para la frutilla del postre el cooperativo de Gears of War no se limita únicamente a despachar Locust en conjunto con amigos, sino que plantea bifurcaciones dónde nos tenemos que separar o momentos en qué nuestros compañeros nos tienen que cubrir mientras interactuamos con el entorno. Gears of War tiene varios momentos memorables que rompen con la monotonía de los shooters y le da frescura y variedad…y eso que hablamos de un juego de hace casi 20 años. 

Por otro lado el título viene con su modo multijugador clásico para seguir disfrutándolo una vez finalizada la campaña, y es que en Xbox el fuerte de esa generación estaba (para mucha gente) en el multijugador competitivo a través de Xbox Live. En esta ocasión, Gears of War: Reloaded ofrece todo su contenido original junto a los mapas que se agregaron después sin cobrar un solo céntimo aparte. Todo en Gears of War: Reloaded se consigue a través de la progresión cómo los dioses del gaming dictaron en tiempos de antaño, algo casi inexistente hoy en día. 


En lo que respecta a la nueva versión que llega a Xbox Series, PC y PlayStation 5, esta baila entre la remasterización y la remake con nuevas texturas en 4k y cuadros por segundo que van entre los 60 y los 120 FPS dependiendo si estamos en el modo campaña o en el modo multijugador. Además que viene con HDR y con diversos efectos de post-procesado, Antialiasing y calidad en iluminaciones y sombras. El juego se ve alucinante y se puede emparentar directamente con la última entrega de la franquicia en este apartado, aunque respetando la estructura de niveles del juego original. Eso no se tocó para nada. 

Llegando a este punto de la reseña quisiera decir que Gears of War: Reloaded es una obra maestra perfecta que trae de vuelta en todo su esplendor un juego con estatus de leyenda de forma perfecta… Pero no estaría siendo del todo honesto. La verdad es que Reloaded se ve y se juega de forma alucinante, fluida y cómoda, pero tiene un par de detalles con los que me encontré que hacen que Gears of War: Reloaded no sea un 10 absoluto.



 
Por un lado, el juego presenta varias desincronizaciones de audio que en mi caso ocurrieron varias veces a lo largo de la mayoría de los capítulos del juego. Por suerte no ocurrió con los diálogos, pero sí con algunos efectos de sonido que se manifiestan después del evento. Para citar un ejemplo concreto, ocurrió varias veces que escuchara el sonido “jugoso” de la carne cercenada de los Locust bajo la motosierra de mi Lancer. No ocurrió todo el tiempo, pero fue algo que me llamó la atención varias veces en el juego. Por otro lado, algunos enemigos se quedaban en su posición sin reaccionar y me encontré con algunos enemigos que atravesaran algunas texturas al venir hacia mí por el techo.

Dicho esto, tengo que decir gratamente que no encontré otros inconvenientes y que jugar Gears of War: Reloaded se sintió exactamente cómo la primera vez que lo jugué, incluso me dio momentos donde pude volver a enamorarme de nuevo del juego con situaciones que quizás no recordaba del todo, o que esta vez tuvieron un impacto mayor. No se si esto se deba a la nostalgia o al hecho de que es un juego extremadamente vigente por haber pavimentado el camino de los TPS actuales, que con gráficos y con efectos renovados se siente cómo si fuera a ser lanzado por primera vez en pleno 2025.

Finalmente y en cuanto a calidad de vida, Gears of War: Reloaded cuenta tanto con Cross-Play entre plataformas cómo Cross-Progression para que los escuadrones puedan jugar a todo en todo en todo momento y hacerlo juntos. 

Gears of War: Reloaded se pone a la venta, hoy, 26 de agosto de 2025 y se puede conseguir para PC y Xbox Series a través de la aplicación de Xbox o a través de Steam, pero también hace su llegada triunfal a PlayStation 5 derribando una pared importantísima en el mundo de las exclusividades. Además, por supuesto, sale día uno en Game Pass.


Conclusión 

Gears of War: Reloaded marca el regreso de un clásico moderno que enfatiza lo vigente qué es el gameplay original incluso tras casi dos décadas después de su lanzamiento. Reloaded viene cargado de todos los mapas y skins del juego original además de mejoras visuales gracias a sus texturas en 4K y diversos efectos de post-procesado que lo hacen ver mejor que nunca. A pesar de algunos inconvenientes menores donde algunos efectos de sonido se desincronizan y enemigos que atravesaron algunas texturas, Gears of War: Reloaded es una excelente excusa para volver a ponerse en la piel de Marcus y compañía o sumergirse en el lore del juego por primera vez.

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