Robobeat: Robocop Al Ritmo De La Música

Jugamos Robobeat, un roguelike frenético en primera persona al ritmo de la música. Conocé los detalles en esta review!




Los juegos rítmicos han gozado de una gran popularidad durante la primera década de los 2000, y aunque hace tiempo que no vemos un nuevo Rock Band o Guitar Hero, surgieron otros exponentes un poco más experimentales, como el roguelike rítmico Crypt of the NecroDancer de Brace Yourself Games, o el First Person Shooter rítmico, B.P.M (Bullets Per Minute). Sin olvidar el éxito de Tango Gameworks, Hi-Fi Rush que conquistó al mundo casi por sorpresa. Dentro de este subgénero llega Robobeat, un nuevo contendiente que tuvimos la oportunidad de probar antes de su lanzamiento y en esta reseña les cuento cómo fue nuestra experiencia.

Robobeat es un juego desarrollado por Simon Fredholm y publicado por Kwalee (responsables de The Spirit of the Samurai, que ya reseñamos en UltimoNivelVG). Este título nos presenta un roguelike en primera persona en el que debemos disparar al ritmo de la música para causar el mayor daño posible. El juego nos pone en la piel de Ace, un robot cazarrecompensas cuya misión es capturar a un robot fuera de control llamado Frazzer. Gracias a la gente de Kwalee, en estas líneas les contaré de qué va este nuevo juego.



Dada la naturaleza del título, el jugador cuenta con una sola vida, y una vez que muere, el ciclo vuelve a empezar, aunque los escenarios que ya completó no se ven afectados. El objetivo es avanzar por diferentes habitaciones mientras nos enfrentamos a una amplia variedad de enemigos, que van desde drones y magos hasta gigantes con mazos, todos ellos con una estética digital muy marcada.

A medida que el jugador avanza, puede encontrar planos para nuevas armas o mejoras, así como nuevas cintas de música, las cuales son el corazón mismo de Robobeat. ¿Por qué cintas? Bueno, aquí radica la esencia de Robobeat, ya que, como mencioné antes, se trata de un roguelike rítmico en primera persona. Antes de comenzar cada nivel, el jugador debe elegir un cassette con la música que lo va a acompañar para atravesar las fases ¿Y entonces qué?.



Cada cassette contiene ritmos muy diferentes que podemos equipar para enfrentar cada nivel. El objetivo es disparar exactamente cuándo se marcan los "beats" en cada canción. Si el jugador consigue sincronizarse con el ritmo, generará la mayor cantidad de daño con las armas que tenga equipadas, y de esta forma, podrá salir airoso de cada nivel. La clave está en que los cassettes tienen ritmos variados, algunos más acelerados y otros más tranquilos, lo que puede servir como una forma de ajustar la dificultad según las preferencias del jugador. Incluso hay dos pistas especiales que provienen directamente de Bullets Per Minute.

En cuanto al resto del juego, funciona como un dungeon crawler, con una habitación estática que conecta salas que debemos superar. Cada recorrido es más largo que el anterior y nos permite avanzar a la siguiente etapa una vez que superamos la sala. Si prestamos atención, podemos hacer que la experiencia sea más fácil, ya que algunas salas no tienen enemigos y nos recompensan con nuevas armas o puntos de salud.

Es un juego sencillo en ejecución, pero altamente desafiante dada su naturaleza. Un error en la primera sala puede costarnos caro a mitad de la partida, o incluso en el último tramo, obligando al jugador a empezar esa sección de nuevo.

¿Disparar es todo lo que hacemos? No, disparar es importante, pero no es lo único. El jugador tiene a su disposición un doble salto, un dash y la posibilidad de usar el entorno a su favor (o en contra). Como en Prince of Persia, hay niveles con pinchos que emergen del suelo al pasar por encima de una plataforma, o placas de presión que nos lanzan por los aires para escapar de grupos de enemigos o atacarlos desde arriba. Cómo se use el entorno depende completamente del jugador, al igual que el ritmo del juego.



Para finalizar, el apartado gráfico es ultra sencillo, con una estética que nos hace sentir que estamos dentro de un entorno "digital", evocando esa sensación de principios de los 2000. Las paredes frías y estériles se mezclan con enemigos compuestos de bloques de colores neón y diseños llamativos. En una misma habitación, podemos encontrarnos con un dron con una gatling gun, un mago o un gigante con un martillo… Hay para todos los gustos.

Personalmente, tuve la oportunidad de jugar Robobeat en una Nintendo Switch, por lo que no estoy seguro si el inconveniente se debe a la consola o si también ocurre en otras plataformas. Lo que puedo decir es que, de forma aleatoria, el juego presentaba tiempos de carga extremadamente largos para iniciar las partidas. La carga del menú principal, por ejemplo, llegó a demorar aproximadamente 5 minutos. Dentro del juego mismo no experimenté ningún problema, lo cual es lo más importante, pero fue algo que me llamó bastante la atención y es el único punto realmente negativo que encontré.

Robobeat se pone a la venta el 30 de enero para PlayStation 5, Xbox Series X|S y Nintendo Switch.

Conclusión

En resumen, Robobeat llega para satisfacer un mercado poco poblado, lo que puede ser una ventaja al tener espacio para encontrar su público, pero también un arma de doble filo, ya que puede no estar a la altura de otros exponentes del género. A pesar de esto, se trata de un juego desafiante, por momentos divertido y por otros frustrante, con diversos temas para encarar cada sala al ritmo que más nos guste y se ajuste.

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