Assassin’s Creed Shadows: Trabajamos en las sombras para servir a Japón

Una historia épica, personajes únicos y un combate renovado nos invitan a vivir en el Japón Feudal.




Assassin 's Creed Shadows es sin duda uno de los títulos más esperados del gigante francés en los últimos años. La controversia que surgió tras su anuncio, los posteriores retrasos, y el hecho de que es EL Assassin 's Creed que la gente esperó desde que la serie nos llevó a recorrer Tierra Santa hacen de este título uno de los más llamativos de los últimos años. Gracias a la gente de Ubisoft Latam pudimos jugarlo de forma anticipada y en esta review te voy a contar sí lo nuevo de Ubisoft está a la altura, siendo el título que nos lleva a la locación más esperada en la historia de la franquicia.

Creo que desde el comienzo de la serie hace casi dos décadas atrás el mundo estuvo de acuerdo por primera vez en algo de forma colectiva y unánime (no tengo pruebas, pero tampoco dudas), el Japón Feudal tenía que llegar a la franquicia. La historia de Asesinos y Templarios llevados a la escala global y la posibilidad de ver ese trasfondo desarrollarse en una de las épocas más convulsionadas y violentas del país Nipón, lleno de traiciones, guerras, Ninjas, Samuráis, junto a un sin fin de folklore que podría estar listando por horas, hicieron de la Tierra del Sol Naciente el lugar ideal para una entrega de la franquicia




Desgraciadamente durante gran cantidad de la historia de la franquicia esto pareció ser algo que no iba a suceder, hasta que se anunció “Shadows”. Tras casi 20 años de lanzamientos donde muchos fueron anuales y otros estuvieron espaciados por algunos escasos años, la franquicia vivió momentos casi tan turbulentos cómo el Japón Feudal que esta entrega representa, donde la franquicia se tuvo que reinventar y dar un salto de Fe a un juego de alto contenido de RPG. 

Esto dividió profundamente las aguas entre quienes preferimos entregas más simples cómo los primeros títulos y a quienes les gusta más el approach que la Compañía Francesa tomó desde Assassin 's Creed: Origins en adelante. Lo cierto es que independientemente de que tipo de Assassin 's nos gustara más, la franquicia necesitaba también recuperar el rumbo. Algo que sí vamos a ser honestos se perdió desde el precipitado final de Assassin 's Creed 3. Y que, aunque supo volver a tomar un rumbo con Leila Hassan en Origins, terminó por tropezar otra vez con una historia compleja que se entrama a lo largo de toda la historia de la humanidad. 

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¿Entonces dónde estamos con Assassin 's Creed Shadows? En una movida similar a la de Assassin 's Creed Blackflag, Shadows se presenta a nosotros de manera directa sin dejar en claro en un principio si es el jugador el protagonista o si está dirigiéndose a alguien más.  En lo que respecta al pasado, esta nueva entrega nos lleva al año 1579 de la Era Cristiana, una época en la que Japón comenzó a abrirse al mundo. Para quienes no lo sepan a pesar de ser un país altamente avanzado, Japón fue uno de los últimos en abrirse a Occidente y “modernizarse”. Históricamente fue una época muy rica y de cambio, con todos los conflictos que eso trae, dando una mezcla única entre lo tradicional y lo moderno muy especial. Pero para Assassin 's Creed: Shadows, también implica traiciones, baños de sangre y luchas por el poder que dejan el trasfondo perfecto para una gran historia de la franquicia. 

La llegada de los portugueses a las costas de Japón significó un cambio profundo en el país y permitió la introducción de las misiones Jesuitas en la Isla, algo que permitió al japonés de la época encontrarse con realidades y culturas muy diferentes. Assassin 's Creed: Shadows se nutre de esto y nos regala dos personajes muy diferentes cuyas historias confluyen a lo largo del juego, uno de los cuales está inspirado en un personaje verídico. 




El título nos presenta a Naoe y Yasuke, una Shinobi de los Iga y un esclavo negro arrastrado al país Nipón cómo guardaespaldas/esclavo de un jesuita portugués. En el caso de Yasuke, cómo dije se trata de un personaje real de la historia de Japón, un esclavo africano qué tras sorprender al Señor Feudal, Oda Nobunaga, con su formidable complexión fue entrenado para convertirse en Samurái. Algo que desafió las normas sociales y culturales de la época, y que para Assassin 's Creed: Shadows significó la posibilidad de entablar una historia compleja que cruzó al Samurái y la Shinobi en una misma búsqueda.

Naoe por otro lado es una Shinobi que lo pierde todo y empieza a recorrer un camino de venganza que se cruza con el de Yasuke en una de las historias más interesantes y atrapantes de la franquicia. Naoe pertenece al Clan de la región Iga, de quienes algunos forman parte de una Liga asociada a los Asesinos de Masyaf que se expandieron por el mundo en su lucha contra los templarios. 

Assassin 's Creed: Shadows es un juego basto, enorme y muy complejo que está repleto de elementos, algunos de los cuales son exclusivos para cada personaje, lo que da una variedad enorme en la jugabilidad. Pero empecemos por el principio: La construcción del mundo y sus diferencias principales con otros juegos de la era RPG de la franquicia. Uno de los primeros puntos que saltan a la vista con Shadows es lo diferente y similar que resulta a otros títulos.

Es innegable que el Ghost of Tsushima de Suker Punch tiene que haber influido de alguna manera en el trabajo de Ubisoft con este nuevo Assassin 's Creed ya que muchos de sus aspectos jugables y detalles recuerdan al título lanzado originalmente para PlayStation 4. Eso sí, lejos de ser una crítica es una comparación sumamente positiva que me encontré haciendo más de una vez mientras jugaba para esta reseña.




El mundo es gigante y está subdividido en varias regiones, las cuales tienen sus propios niveles de dificultad, hasta acá no cambió nada desde el sistema que se introdujo en Assassin 's Creed: Origins. Por otro lado, los templos y zonas de importancia histórica para lootear o eliminar enemigos más difíciles vuelven a hacer acto de aparición y suman la posibilidad de robar recursos necesarios para el nuevo sistema de Guarida (más sobre esto más adelante), donde además podemos marcar suministros para que nuestros exploradores roben, algo inédito para esta entrega…Sobre todo en su implementación. 

Para ahondar en esto es necesario que les cuente sobre el nuevo ciclo de estaciones del año que se suma a los ciclos día y noche que nos acompañan en la franquicia desde tiempos inmemoriales, y a los que acompaña el clima dinámico. Esto no es algo meramente estético ya que da lugar a nuevas estrategias, sobre todo cuando jugamos cómo Naoe, un personaje que depende en gran medida de la oscuridad para esconderse y acechar a los enemigos. 


En esta ocasión el sistema se reintroduce al juego de una forma más orgánica. En lugar de depender de las misiones de la historia, las estaciones en Assassin’ s Creed: Shadows se dan de forma cíclica al igual que el día y la noche, e independientemente de que el jugador esté realizando o no misiones de la historia. Esto influye en el juego de varias maneras, siendo la primera el hecho de que podemos hacer caer los trozos de hielo sobre enemigos para herirlos o distraerlos por el estruendo, o esconder nuestros pasos bajo las fuertes lluvias. 

Por otro lado, y bien en el estilo Shinobi, podemos escondernos en pequeños estanques y usar una caña para respirar si tenemos que escondernos, algo que queda inhabilitado en el invierno ya que estas masas de agua superficiales se congelan. No es la primera vez que el mapa altera algo de la jugabilidad ya que en la tercera entrega los bosques quedaban completamente tapados por nieve, obligándonos a usar los árboles para movernos. La forma en que se implementa en Shadows es mucho más profunda y dinámica, y nos ofrece diferentes estrategias de un momento a otro según sea el clima de la temporada. 




Por otro lado, el final de las temporadas augura cosas nuevas para los jugadores, ya que las facciones y las alertas se reinician con el final de las temporadas, y los exploradores nos llevan los recursos robados a la guarida. Y acá es donde Shadows se diferencia una vez más de sus predecesores, ya que las alertas y el estado de búsqueda de los enemigos cambia por completo. En primer lugar, sí un enemigo nos ve, pero mantenemos el combate de forma localizada puede que los otros guardias ni se enteren de lo que ocurrió, pero sí los enemigos llegaran a dar la alarma, entonces nos van a perseguir por toda la temporada ni bien nos vean. Dado que las alertas de búsqueda se ponen sobre la cabeza de cada personaje individualmente, podemos cambiar entre Yasuke y Naone mientras esperamos que el estado pase. 

Esto por supuesto afecta el apartado jugable, ya que cómo dije antes ambos personajes tienen características sumamente diferentes basadas en su fisionomía y en su historia. Por un lado, Yasuke pelea cómo un Samurái cómo fue entrenado por Oda Nobunaga, mientras que Naoe pelea usando el arte de los Shinobi de Iga. Esto hace que Naoe pueda usar técnicas que Yasuke no, y viceversa. Cada uno de los personajes tiene sus propios árboles de habilidades y sus propias armas características. Mientras que Naoe puede usar los kunai y los shuriken cómo armas de rango, Yasuke tiene a su disposición el arco y una rudimentaria arma de fuego. 

Estos no son los únicos aspectos que los diferencian ya que como mencioné su complexión y fisionomía definen los aspectos de la jugabilidad. Yasuke es una mole maciza llena de músculos, mientras que Naoe es de complexión pequeña y muchísimo más ágil, esto hace que se pueda esconder más fácilmente para acechar desde las sombras o trepar a lugares que Yasuke no llega e implica que Yasuke es torpe para mantener el equilibrio. 

Dado su tamaño incluso, hacer un salto de Fe da por resultado una caída sin gracia que destruye la pila de paja en la que cae. Pero lo más importante es que hace para él resulta más fácil esconder los cadáveres que deja a su paso, algo a lo que a la pequeña Naoe le cuesta horrores. Eliminar los objetivos desde las sombras puede ser más fácil, pero sacar a los enemigos del camino a tiempo se convierte en una tarea difícil y tediosa. Sobre todo, sí tenemos poco tiempo hasta que el guardia que puede vernos vuelva a dar otra ronda de su patrulla.




Es en esto y en muchos elementos más que Assassin 's Creed: Shadows demuestra una cantidad de detalles y mimo nunca vistos en la franquicia (al menos en lo que a la jugabilidad respecta). Aunque es verdad que no es la primera vez que el juego cuenta con dos personajes jugables, ya lo vimos en Syndicate y en cierto sentido en Valhalla, esta es la primera vez que la diferencia entre ambos resulta tan significativa en el gameplay. Además, el juego ofrece misiones en las que ambos personajes pueden brillar. Si queremos asaltar un campamento enemigo para hacernos con sus recursos, o eliminar a los Samurái que patrullan un templo, Yasuke quizás sea la opción más indicada si queremos un trabajo rápido. Por otro lado, sí queremos infiltrarnos lentamente y con sigilo, Naoe es la opción que tenemos que elegir. Eso sin tener en cuenta las misiones principales que nos invitan a jugar con ambos personajes al mismo tiempo

No importa que personaje elijamos para llevar a cabo las misiones, los combates se sienten diferentes. Además, aunque los enemigos toman turnos para atacarnos (No tiene sentido que nos peguen todos al mismo tiempo), el combate es mucho más dinámico que en todas las entregas pasadas y la IA de los enemigos es mucho más “inteligente”. Los enemigos de mayor rango se quedan atrás mientras nos atacan los lacayos y si usamos bombas de humo se mueven fuera del área de influencia del humo para no quedar expuestos. Esto sinceramente es un cambio abismal en lo que era uno de los puntos más flojos de otros Assassin 's Creed en el pasado. 


La verdad es que en lo jugable Shadows conserva muchos elementos clásicos, y a su vez los transforma por completo. Por mencionar un ejemplo, los sitios para escondernos son mucho más reducidos, no nos vamos a encontrar con bancos de plaza cómo ocurría en la Italia del Renacimiento de Ezio Auditore sino qué, cómo buenos Shinobi, lo vamos a poder hacer a plena vista y desde las sombras. Uno de los puntos más fuertes a mi criterio es el uso de las luces y sombras, ya que no sólo nos permite esconder a Naoe a plena vista y generarnos un escondite constante al ir apagando las luces, sino que además nuestra sombra nos puede traicionar.

Además, el juego estrena otra novedad para la franquicia, algo tan básico y tonto cómo poder tumbarnos en el piso y arrastrarnos. Esto se vuelve algo fundamental y nos hace preguntar cómo esta mecánica no llegó antes a nuestros juegos. Y ojo que no solo nos sirve para escondernos, sino también para buscar tesoros en los lugares más recónditos…Aunque a veces nos preguntemos quién en su sano juicio los puso ahí.




La jugabilidad no es lo único que trajeron los vientos de cambio, y el arribo a tierras niponas llegó con un cambio significativo en la manera que se nos revela el mundo. Mientras que por un lado se mantiene el sistema de pistas para encontrar a nuestros aliados y objetivos a medida que los revelamos, se cambia la forma en la que obtenemos la información del mundo. Este es uno de los aspectos donde se siente la influencia del título de Sucker Punch, ya que mucha de la información del mundo la obtenemos de campesinos y otros NPC a los que asistimos en encuentros aleatorios por el mapa. 

Pero no sólo de rumores vive el Shinobi, sino que podemos hacer uso de las atalayas para ver qué nos espera a lo lejos, si hay otros puntos altos para sincronizar o locaciones que podemos visitar con puntos de interés para descubrir. Esto elimina de alguna forma la lista de puntos interminables en el mapa que se supo heredar de Far Cry y lo vuelve mucho más orgánico, aunque el resultado final sea similar. 

Algo que me impactó muchísimo es que sinceramente hay momentos que sí no fuese por el HUD podríamos jurar que estamos jugando a un juego diferente y no a un Assassin’ s Creed. Esto no se debe solo a los elementos que relaté más arriba sino al hecho de que el juego es muchísimo más narrativo y cinematográfico. Las cinemáticas son apasionantes y me tuvieron al borde del asiento en todo momento mientras disfrutamos de una película de cine japonés. Además, que los eventos de la vida de Naoe y Yasuke se cuentan de forma no lineal con misiones enteras sobre la vida de Naoe ocultas tras minijuegos que describen técnicas de meditación.

Podría estar horas hablando de cómo esta nueva entrega de Assassin’s Creed se reinventa a sí misma y de seguro estaría dejando de lado elementos cómo los Sumi-e donde capturamos en lienzos la naturaleza para decorar nuestra guarida o los Kuji-kiri donde meditamos sobre el pasado de Naoe, o los Kata que puede practicar Yasuke. El juego está repleto de simbolismos que de alguna u otra manera representan la cultura nipona y el folklore del Samurái y los Shinobi dentro del Universo de Assassin 's Creed

Cómo para ir terminando quiero hablar de uno de los puntos donde más tiempo “invertí” y es la guarida. A diferencia de juegos cómo Assassin 's Creed 2, Brotherhood, el 3 o Valhalla, esta vez la guarida de los asesinos (Conocidos cómo la Liga en esta entrega …y no digo una palabra más al respecto) la podemos personalizar por completo. A medida que juguemos podemos conseguir nuevos decorados para interiores y exteriores, caminos y paredes… De todo, incluso ¡Mascotas para poblarla! Es el sistema más complejo hasta la fecha en un Assassin 's Creed y da un número infinito de posibilidades ya que además de decorarlos a gusto y elegir dónde poner cada edificio podemos interconectarlos de diferentes formas con resultados altamente personalizables.




Assassin’s Creed: Shadows llega a la franquicia cómo una bocanada de aire fresco con nuevas mecánicas y una historia atrapante el próximo 20 de marzo de 2025 para PlayStation 5, Windows PC, Mac, Luna y Xbox Series X|S.

Conclusión


Assassin 's Creed: Shadows llega cómo un viento renovador en un momento en que la franquicia atraviesa tiempos turbulentos y se siente perdida, incluso por momentos sin ideas demasiado frescas. Por suerte para esta entrega ocurre lo contrario y el sistema de combate es el mejor en la historia de la franquicia, pulido e inteligente y con una jugabilidad sustancialmente diferente dependiendo de que personaje usemos. Además, que presenta una historia atrapante e interesante con tramos contados de una forma magistral y no lineal, lo que nos hace explorar hasta el fondo lo que el título tiene para ofrecernos. En resumidas cuentas, creo que me animo a decir que estamos ante el mejor título de la franquicia, a pesar de algunos altibajos.

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