The last of Us: Parte II Remastered se contagia a PC

De cara al estreno de su segunda temporada en Max, The Last of Us: parte 2 Remastered llegó a PC y te contamos todo sobre este nuevo port.




Cómo ya nos tiene acostumbrados PlayStation desde hace un par de años largos, las propiedades intelectuales del gigante nipón terminan por llegar porteadas a PC y el éxito de Naughty Dog no iba a ser la excepción. Con algo de un mes antes del estreno de su segunda temporada en Max, The Last of Us: Parte II Remastered llegó a Steam y Epic Games Store de mano de Nixxes Software y PlayStation Publishing LLC, y en UltimoNivelVg lo estuvimos jugando gracias a la gente de PlayStation Latam


A esta altura no es la primera vez que jugamos The Last of Us Parte II, eso queda más que claro, y también pudimos disfrutar de su remasterización cuando se puso a la venta en PlayStation 5 el 19 de enero del año pasado. En este punto sí les soy sincero creo que nombrarlo así fue un desacierto por parte de PlayStation (dado el fuerte backlash ante todo lo que se llame remaster) y que hubiera sido mejor que le pusieran Director’s Cut ya que se ajusta mucho más al contenido que nos ofrece esta versión. 





Para quienes por gracia divina todavía no sepan de qué va The Last of Us, es un juego de acción, aventura y algo de terror que nos invita a ver lo peor de la raza humana después de una pandemia que devastó la sociedad y el mundo cómo los conocemos. El Cordyceps, un tipo de hongo parasitario mutó y saltó a los humanos a través de las cosechas (algo muy especulado en los juegos y confirmado gracias a la serie de HBO). En la vida real el Cordyceps toma el control del cerebro de su huésped y poco a poco reemplaza su tejido por él del mismo parásito. 


Dentro del lore, y dada la complejidad del cerebro humano, esto nos da varias clases de infectados que son producto de la cantidad de tiempo que una persona pasa con el Cordyceps pasó infectada, algo que refleja el ciclo real del parásito dentro del mundo de The Last of Us. A pesar de sus criaturas tipo “zombis”, esta aventura compuesta de dos partes (TLOU Parte I y Parte II), la obra de Naughty Dog se emparenta más con Los Miserables que con Resident Evil y es que al igual que obras cómo The Walking Dead se centra más en las relaciones interpersonales y el mundo, que en los infectados y el parásito que llevó a la sociedad al colapso. 


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El título se sitúa temporalmente 5 años después de la primera parte y comienza con Joel contándole a Tommy toda la verdad de lo que ocurrió en el Hospital Saint Mary al final de la primera entrega. En esta ocasión el jugador puede controlar tanto a Joel (muy brevemente) cómo a Ellie, y a Abby, un tercer personaje bastante polémico que al día de hoy mantiene las aguas de la comunidad completamente divididas. La historia se centra en estos dos personajes femeninos y se divide en tres días jugados desde cada perspectiva


Es un thriller psicológico que juega tanto con el jugador cómo el jugador juega la obra, algo que fue muy criticado por muchos detractores del juego tanto en su lanzamiento cómo al día de hoy. Sí les tengo que ser honestos esta segunda parte en ese sentido me parece completamente brillante e incluso, aunque a mí no me haya gustado cierto destino dentro del juego, comprendí que era la evolución lógica. No sólo eso, sino que por primera vez nos sentó a pensar ¿qué es lo que está bien y mal? ¿Correcto o incorrecto? o incluso justificable, pues ¿qué estamos dispuestos a defender y por qué? Quienes sepan de qué estoy hablando lo entenderán, y acá hago énfasis en “Los Miserables”. 





The Last of Us: Parte II es una obra de muchísimos matices que supo montarse sobre su predecesor en lo que respecta al gameplay ofreciendo pocas mejoras en este apartado. El juego es muy continuista respecto a su predecesor, aunque Abby y Ellie son personajes con complexiones físicas y trasfondos diferentes que se reflejan un poco en su jugabilidad. Por ejemplo, con Abby, una máquina asesina que se entrenó durante los últimos 5 años con un solo objetivo, somos mucho más efectivos a puño limpio, pero Ellie dispone de una navaja que no se rompe al atacar por detrás a los enemigos. Por otro lado, aunque hay pocos grandes cambios jugables, el poder tumbarse en el piso para escondernos en la hierba es un game changer... Algo que para ser honestos hubiera estado bien que incorporaran en el remake de la parte I


La versión “remasterizada” (insisto que debería llamarse Director 's Cut) por su lado trae algunas cosas más que sólo el juego base. Aunque en esta secuela no tuvimos un DLC cómo Left behind de The Last of Us (Parte I) ni el difunto modo facciones, la gente de Naughty Dog preparó un paquete que extiende la vida del juego con un modo Roguelike y contenido excluido del juego original


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En el modo Roguelike, llamado “Sin Retorno” tenemos que sobrevivir a niveles cortos usando, y desbloqueando, diferentes personajes del título (además de dos nuevos para esta versión). El objetivo es sobrevivir a diferentes oleadas de enemigos y juntar recursos en escenarios que están formados con partes de niveles del juego. La progresión en este modo nos ofrece la posibilidad de elegir entre diferentes escenarios en un camino que se bifurca ofreciendo diferentes recursos y posibilidades en cada locación. 


Su estructura me hace acordar a juegos cómo Inscryption o Cult of The Lamb, donde distintos caminos nos ofrecían diferentes recursos o enfrentamientos más agresivos. Es un modo entretenido que sin dudas alarga la vida del título y, aunque sea una lástima que ni el modo Facciones ni el online (basado en facciones) hayan llegado finalmente al juego, de alguna manera compensa a aquellos que esperaban el modo multijugador cancelado para The Last of Us: Parte II





Por otro lado, otro de los agregados son niveles descartados del juego original que, aunque no están integrados en la historia (algo que para ser sinceros estaría bastante bien), nos dan un vistazo de lo que pudieron ser momentos bastante diferentes en la historia. Cada uno de estos niveles están completos en diferentes grados, pero todos cuentan con puntos clave donde a modo de diario de desarrollo interactivo nos cuentan la idea detrás del nivel y por qué fue descartado. Esto incluye un evento que destaca crudamente el estrés post traumático de Ellie ante el punto de inflexión que da comienzo al viaje de esta segunda parte.


Creo que 5 años después de que jugamos por primera vez esta segunda entrega es fácil volver a reafirmar por qué con sus aciertos y desaciertos, The Last of Us: Parte II sigue siendo una obra maestra. Es un juego que no se olvida de la parte lúdica ya que cómo survival con componentes de terror hace muy bien su trabajo, de la misma manera que destaca y se lleva todas las palmas en su componente narrativo. Sobre todo, cuando tenemos en cuenta que en lo que respecta a su historia sabe transmitir, gracias a su narrativa y sus personajes, un alto grado de emociones. 


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No me canso de decir qué cuando jugué The Last of Us: Parte II por primera vez (y tras haber esquivado exitosamente todos los spoilers de su filtración), me encontré con un debate fuerte conmigo mismo. Para quienes saben a qué parte de la historia me refiero, emprendí un viaje de venganza preparado para todo, menos a lo que nos ofreció la obra de Neil Druckmann la cual se centra en la perspectiva.


Creo que decir que se trata de una historia genérica de venganza con una conclusión de que “La venganza nunca es buena, mata el alma y la envenena” es demasiado reduccionista, condescendiente e ignora el motor de los personajes, lo complejo de las relaciones humanas, y cómo el estudio y el título juegan con el jugador. No porque el juego esté hecho para simpatizar con Abby (porque la realidad es que durante gran parte del título no lo hice, sino para hacernos mirar más allá de los personajes que queremos.





Después de establecer las bases para lo que nos daría la merecida retribución que esperábamos, el juego cambia completamente de perspectiva ofreciendo … Bueno, eso… perspectiva. Recuerdo a una versión más joven de mí mismo pensando “no quiero jugar con ella”, “¿Por qué?” y que ¡merecía mi venganza! Para el tramo final del juego, y aunque no validaba del todo las experiencias de Abby, la podía entender más, podía entender cómo el viaje que comencé unas casi 20 horas antes no estaba tan bien cómo pensaba, y que después de lo vivido... ya no quería completarlo


Creo que se trata un poco de vivir con las consecuencias de nuestros actos. Creo que nadie podría decir que no haría lo mismo que hizo Joel al final de The Last of Us: Parte I, momento que sembró una semilla que germinó y tuvo sus consecuencias (para bien y para mal) en la Parte II. Es por eso que The Last of Us: Parte II logró reacciones tan viscerales en la gente, dejando a su comunidad completamente polarizada, y forzando al jugador a tomar un rumbo que, aunque 20 horas antes era el que personalmente quería tomar, para el final del juego ya no quería saber más nada


Puedo afirmar con firmeza que es un juego por el que me sentí movido en más de una ocasión, y que, aunque no me gustó por un gran tramo me obligó a salir de mi zona de confort y aceptar a los golpes el otro lado de la historia, hasta que lo único que quedó fue ver con objetividad que no todo es negro o blanco, malo o bueno


Queda muchísimo para hablar y seguro lo vayamos a discutir en otro especial sobre la nueva temporada de la serie, pero cómo para ir finalizando la reseña quisiera agregar que la versión de PC nos trae gráficos optimizados para PC gracias a las tecnologías de rendimiento mejoradas que incluyen DLSS3 de NVIDIA y el FSR 3.1 de AMD para mejorar el escalado y la generación de fotogramas, además para monitores compatibles el juego cuenta con compatibilidad con HDR³.





En nuestro caso jugamos The Last of Us: Parte II Remastered con un procesador Intel Core I7 de Séptima Generación, que, aunque sigue dando batalla ya presenta su buena cantidad de años, y en este caso puede que haya presentado algunos inconvenientes a la hora de Streamear el juego en nuestro canal de Twitch. Además, el equipo tiene instalados 32 Gb de memoria RAM DDR4 y una placa de video NVIDIA GeForce RTX 3090 Ti  de 24 Gb de VRAM. Para su correcta ejecución el título está montado sobre un Disco de Estado Sólido, por lo que su rendimiento y respuesta, salvo en stream, se mantuvo en lo más alto cómo era de esperarse.


Cómo mencioné antes, el único inconveniente que experimenté con el juego mientras lo estuve probando vino cuando intenté transmitirlo a través de OBS. El problema mayor se debió a la recopilación de Shaders antes de cargar el juego (algo que en su mayoría hacen todos los juegos de PlayStation en PC). La solución fue “fácil” optando por bajar los gráficos y cargar el juego, y subirlos posteriormente cuando los shaders ya fueron compilados. A pesar de esto, el rendimiento decayó completamente luego de un rato, por lo que tuvimos que cortar el stream


¿Conclusiones de este inconveniente? Bueno, haciendo uso de la herramienta de NVIDIA las configuraciones gráficas se llevaron a lo más alto como configuración óptima, y mientras jugué The Last of Us: Parte 2 Remastered off stream con estas configuraciones no tuve ningún inconveniente. La realidad es que los problemas más graves comenzaron al abrir OBS, pero fuera de eso el juego siempre funcionó a la perfección, lo que se caía a pedazos era la transmisión (donde incluso llegamos a tener 5 minutos de delay). De momento no puedo asegurar si el problema viene de la mano del juego, del procesador o del OBS, pero tengan por seguro que para jugar sin transmisión en vivo el título funcionó de maravillas.


The Last of Us: Parte 2 Remastered se puso a la venta el pasado 3 de abril para PC a través de Steam donde se puede adquirir por U$S 49.99 sin impuestos y en Epic Games Store.


Conclusión


The Last of Us: Parte 2 Remastered llegó a PC con un port de alta calidad, que, aunque en nuestro caso nos presentó algunos problemas en stream, no puedo asegurar que el inconveniente no haya sido debido a nuestro procesador. Por todo lo demás la realidad es que The Last of Us: Parte 2 Remastered funciona perfecto en lo más alto, aunque con algunos tironcitos. En lo que respecta a la jugabilidad es un título continuista respecto de su primera entrega, pero con algunos agregados importantes cómo poder movernos tumbados en el piso. Finalmente, sí tenemos que mencionar su punto más fuerte, The Last of Us: Parte 2 Remastered maneja una narrativa sublime y una historia que polarizó completamente al fandom. Sí ya jugaron la versión de PlayStation 5 no hay demasiado nuevo bajo el sol, salvo que lo que les interese sean las mejoras técnicas, pero siempre se trata de uno de los mejores juegos de la consola. 


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